sábado, 14 de mayo de 2011

Un camino de mil kilómetros empieza con un simple paso.


Estoy en un cruce de caminos, no sé cuál escoger. Escojo el de la derecha, parece que es más fácil y más seguro, pero a la vez parece más sufrido y desastroso. Un camino lleno de baches que no sé si algún día acabarán, aunque en el fondo parece seguro todo el camino, parece que hay esperanzas para poder cruzarlo sin problemas. Al otro lado, el camino de la izquierda, parece más difícil pero tiene menos baches al final, al principio es un camino duro con cuestas y piedras pero el último tramo es liso y plano para que no dificulte tanto la caminada. No sé cuál de ambos elegir, necesito estar segura de lo que hago y ahora mismo no sé ni lo que quiero...

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